Al menos nueve personas han perdido la vida y once más resultaron heridas tras un tiroteo ocurrido el domingo en la playa de Bondi, Sídney, durante las celebraciones de Jánuca, una festividad judía. La policía de Nueva Gales del Sur declaró que dos individuos abrieron fuego, calificando el incidente como un atentado terrorista. Uno de los atacantes murió en el lugar y el otro está en estado crítico. El primer ministro australiano, Anthony Albanese, describió el evento como «impactante y angustioso» y aseguró que las autoridades están trabajando arduamente para controlar la situación y proporcionar asistencia a las víctimas.
La comunidad judía en Australia manifestó su conmoción ante el ataque, señalando que este tuvo lugar durante una celebración destinada a ser una ocasión de alegría. Alex Ryvchin, del Consejo Ejecutivo del Judaísmo Australiano, expresó su horror ante la idea de que la comunidad pudiera haber sido atacada intencionalmente. Imágenes y videos que circulan en redes sociales muestran escenas caóticas con personas recibiendo atención médica en la playa, mientras las autoridades continúan investigando el suceso. La población local y turistas que se encontraban en Bondi huyeron desesperadamente, mientras los policías y servicios de emergencia acudían al lugar. El ataque se produce en un contexto de creciente antisemitismo en Australia, incrementado tras el inicio del conflicto entre Israel y Gaza en 2023. El presidente israelí, Isaac Herzog, condenó el atentado, tal como lo hizo el ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Saar, quien lo consideró como una serie de actos antisemitas que durante años han ocurrido en suelo australiano.
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