

La Asociación Española de Mujeres Empresarias (ASEME) ha puesto de manifiesto una alarmante realidad en el mundo empresarial durante la jornada ‘Apoyando a las Mujeres Empresarias’, celebrada en Madrid. Según los datos presentados, las empresas lideradas por mujeres reciben menos del 2% del capital riesgo disponible, un hecho que subraya la necesidad urgente de incrementar el apoyo al emprendimiento femenino.
En el evento, que tuvo lugar en la sede de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), personalidades de distintos sectores se congregaron para abordar los desafíos que enfrentan las mujeres emprendedoras en España. ASEME hizo un llamamiento a la acción, insistiendo en la necesidad de políticas públicas que mejoren el acceso a financiación para las empresarias. La asociación destacó que eliminar las barreras sistémicas es esencial para garantizar la igualdad de oportunidades en el competitivo mundo empresarial.
La jornada contó con la colaboración de entidades influyentes como la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME) y la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA). Estas organizaciones también abogaron por un cambio profundo en el ecosistema de inversión, ampliando su inclusión y diversidad. A lo largo del día, se debatieron estrategias para mejorar la visibilidad y el reconocimiento de los negocios dirigidos por mujeres, enfatizando su potencial para impulsar la economía nacional.
Silvia Pastor, representante de ASEME, recalcó que el apoyo al emprendimiento femenino debe ir más allá del ámbito financiero. Según Pastor, es crucial proporcionar mentoría y construir redes de contacto que faciliten la expansión de los negocios liderados por mujeres y optimicen su posicionamiento en el mercado. La jornada se desarrolló en un ambiente optimista que, sin embargo, no dejó de lado los retos actuales, fomentando la creación de alianzas y el intercambio de ideas para fortalecer el tejido empresarial femenino del país.
El evento, concebido como un catalizador para el cambio, intentó sentar las bases para un entorno de negocios más equitativo y prometedor, donde las mujeres emprendedoras puedan no solo participar, sino también prosperar y liderar.
