El primer año de Javier Milei como presidente de Argentina ha marcado un punto de inflexión en la historia económica del país. Desde su llegada al poder en diciembre de 2023, el mandatario libertario ha implementado un paquete de medidas económicas sin precedentes, en un intento por estabilizar una economía devastada por años de crisis recurrentes. Ahora, con 12 meses de gestión cumplidos, las preguntas clave son: ¿ha logrado Milei sentar las bases para un cambio duradero? ¿O los costos sociales de su plan son un obstáculo insuperable?
Un País al Borde del Abismo
Cuando Milei asumió la presidencia, Argentina enfrentaba una de las crisis económicas más profundas de su historia. La inflación anual superaba el 200%, el déficit fiscal era insostenible, y el peso argentino sufría una devaluación histórica frente al dólar. Cerca de la mitad de la población vivía bajo el umbral de la pobreza, mientras el riesgo de un default soberano amenazaba con paralizar la economía.
Con este panorama desolador, Milei llegó al poder con un mandato claro: reducir drásticamente el gasto público, controlar la inflación y liberar los mercados. Su promesa de aplicar la «motosierra» al gasto estatal despertó tanto esperanza como escepticismo, pero nadie podía prever cuán profundas serían las transformaciones.
Resultados Económicos: De la Inflación a la Estabilidad
Uno de los mayores retos que heredó Milei fue el control de la inflación, y en este aspecto los resultados son notables. La tasa mensual de inflación, que en diciembre de 2023 rondaba el 25%, se redujo a menos del 3% en octubre de 2024. Aunque la inflación anual sigue siendo elevada (38%), es una mejora sustancial frente al 324% registrado el año anterior.
Este logro se explica en parte por una política monetaria restrictiva que ha reducido significativamente la emisión de pesos. Además, el saneamiento del Banco Central, incluyendo la acumulación de reservas y la disminución de deuda pública en la entidad, ha contribuido a fortalecer la confianza en la moneda local.
El ajuste fiscal también ha sido clave. Por primera vez en más de una década, Argentina logró alcanzar un superávit fiscal primario durante todos los meses de 2024 hasta octubre. Este ajuste del 4% del PIB en apenas un año no solo ha estabilizado las finanzas públicas, sino que también ha reducido el riesgo país, que pasó de niveles superiores al 20% a cifras cercanas al 7%.
Costos Sociales y Retos Políticos
Sin embargo, el ajuste no ha estado exento de costos. Durante el primer trimestre de 2024, la tasa de pobreza alcanzó un alarmante 46,2%, aunque desde entonces ha mostrado signos de mejoría. La contracción económica inicial, aunque menos profunda de lo esperado, ha impactado a los sectores más vulnerables de la sociedad.
Otro desafío significativo es la sostenibilidad política de las reformas. Milei ha dependido de decretos y medidas administrativas para implementar cambios, pero consolidar estas políticas requerirá mayorías parlamentarias que actualmente no posee. Las elecciones legislativas de 2025 serán decisivas para determinar si puede profundizar sus reformas estructurales.
Reformas Clave y Señales de Recuperación
Entre las reformas más destacadas de Milei se encuentra la desregulación del mercado de alquileres, que ha aumentado la oferta de viviendas y reducido los precios en Buenos Aires en un 30%. Estas políticas han sido vistas como un ejemplo de cómo medidas orientadas al mercado pueden generar resultados positivos en un corto plazo.
Asimismo, indicadores como la producción industrial, las ventas de viviendas y los préstamos al sector privado apuntan a una recuperación económica en forma de V. El crecimiento del 3,3% registrado en el tercer trimestre de 2024 sugiere que el país podría estar entrando en una nueva fase de expansión económica.
El Futuro de Argentina Bajo Milei
El balance del primer año de Milei ofrece tanto luces como sombras. Por un lado, su enfoque ha logrado estabilizar una economía al borde del colapso. Por otro, los costos sociales y la necesidad de consolidar las reformas plantean interrogantes sobre la viabilidad a largo plazo de su modelo.
La experiencia argentina bajo Milei tiene implicaciones que trascienden sus fronteras. Si logra mantener el rumbo y convertir la estabilidad macroeconómica en una mejora tangible del nivel de vida, su gestión podría convertirse en un modelo para otros países de la región enfrentados a crisis similares.
En un contexto global donde los modelos económicos tradicionales están siendo cuestionados, el «experimento Milei» ofrece una oportunidad única para observar cómo las políticas libertarias pueden implementarse a gran escala. Aunque aún es temprano para emitir un juicio definitivo, lo que está claro es que el presidente argentino ha dado los primeros pasos hacia un cambio profundo en el rumbo económico del país.
El éxito o fracaso de Milei no solo determinará el futuro de Argentina, sino que también podría inspirar o desalentar reformas similares en América Latina y el resto del mundo.