Dos agentes de la Guardia Civil fueron heridos durante la detención de la luchadora profesional de MMA, Sinead Kavanagh, en el aeropuerto de Gran Canaria. El incidente ocurrió cuando la irlandesa, conocida por su experiencia en disciplinas como boxeo y jiu-jitsu, mostró un comportamiento violento a bordo de un vuelo de Ryanair con destino a Dublín, obligando al piloto a cancelar el despegue. La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) reportó que Kavanagh se resistió activamente a los agentes, resultando en que ambos quedaran de baja tras la confrontación.
En medio de este suceso, la AUGC expresó indignación en redes sociales, destacando la falta de recursos como pistolas eléctricas para manejar situaciones de este tipo en aeropuertos, calificando asimismo su labor como una «profesión de riesgo». Mientras, Amnistía Internacional se ha manifestado previamente contra el uso de estas armas debido a varios incidentes fatales reportados internacionalmente. Según datos del Ministerio del Interior, en los primeros meses del año en curso, las fuerzas del orden utilizaron pistolas eléctricas en 22 situaciones distintas, principalmente en casos de desorden público.
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