
La transición de Apple hacia sus propios procesadores, iniciada con el lanzamiento del chip M1 en 2020, no solo fue un movimiento innovador en términos tecnológicos, sino que también ha comenzado a alterar significativamente las dinámicas del mercado de CPUs para portátiles y ordenadores de sobremesa. Según los últimos análisis de Mercury Research y Bernstein, Apple ha alcanzado cuotas de mercado en portátiles que rivalizan con las de AMD, un jugador histórico en este segmento. Esta tendencia representa una amenaza directa para Intel, que ha visto disminuida su tradicional hegemonía.
Desde 2014 hasta 2025, los gráficos muestran una trayectoria de declive sostenido para Intel, mientras que AMD aumenta su presencia, especialmente en el mercado de sobremesa. En paralelo, la arquitectura Arm, liderada en el sector de PC por Apple, se ha consolidado como la tercera alternativa en los portátiles. Con Intel todavía a la cabeza con más del 60% del mercado de portátiles, su liderazgo ya no es tan contundente como en la década pasada, cuando ostentaba casi el 90% de la cuota. Apple, por su parte, se sitúa cerca de alcanzar el 20%, acercándose a las cifras de AMD.
El lanzamiento del chip M1 marcó un hito significativo, transformándose en un ecosistema completo de productos que va desde dispositivos ultraligeros hasta estaciones de trabajo. La introducción de los M4 Pro y M4 Max en 2024 y el anuncio del MacBook Air con M4 en 2025 refuercen la estrategia de Apple de depender de su propio silicio. En el segmento premium, la compañía ha fortalecido su presencia con el M3 Ultra, dirigido a equipos de alto rendimiento como el Mac Studio.
Este cambio de paradigma no solo afecta a Intel, sino que subraya el crecimiento de Arm como una alternativa viable en ordenadores personales. Impulsado por la popularidad de los Mac con Apple Silicon, Chromebooks con chips Arm y dispositivos Windows sobre Arm, la arquitectura Arm ha superado el umbral del 10% del mercado de PCs y servidores en algunos segmentos, un hito que parecía inalcanzable años atrás.
En el tercer trimestre de 2025, según Mercury Research, el mercado registró un crecimiento del 3,9% en el envío de microprocesadores, con Intel ocupando el 64,2% del mercado, AMD con un 22,1% y Arm alcanzando un 13,7%. Estos datos destacan que, aunque Intel mantiene su liderazgo, el monopolio tradicional ha sido reemplazado por un panorama más diverso y competitivo.
La erosión de la cuota de Intel en los portátiles es más evidente con la incursión de Apple. Con Apple Silicon, la compañía ha capturado consejos de mercado que previamente pertenecían a Intel, redibujando el mapa del mercado de PCs. Para los consumidores, esto se traduce en una mayor eficiencia energética y autonomía como estándar de mercado, así como una mayor fragmentación y especialización con distintos enfoques entre x86 y Arm.
Para la industria, el movimiento de Apple enfatiza la importancia del control de la plataforma (silicio, software y producto), un desafío directo para Intel, que debe hacer frente a la presión competitiva mientras el mercado se adapta a nuevas demandas y cargas de trabajo impulsadas por la inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes.
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