

El sindicato docente ANPE ha alertado este 2 de mayo, coincidiendo con el Día Internacional contra el Acoso Escolar, de un cambio de fondo en cómo se acosa hoy en los centros educativos: el bullying presencial se mantiene estable, pero la parte digital crece y, sobre todo, empieza a apoyarse en herramientas de inteligencia artificial. Según el VII Informe de Acoso Escolar elaborado por la Fundación ANAR y la Fundación Mutua Madrileña con datos del curso 2024-2025, un 12,3% de los estudiantes identifica situaciones de acoso o ciberbullying en su entorno.
El dato que más preocupa al sindicato es otro: en el 14,2% de los casos de ciberacoso ya aparece la IA, principalmente para crear vídeos manipulados o suplantar la identidad de víctimas. Esa irrupción abre un frente nuevo, mucho más difícil de detectar para familias y docentes, y que ANPE pide afrontar con una respuesta coordinada que no se quede solo en las aulas.
El estudio confirma una tendencia que el sector educativo lleva años señalando: el acoso ya no se queda en el patio. Las agresiones físicas conviven con el hostigamiento online y, en muchos casos, se entrelazan. Un grupo que se mete con un compañero en clase suele continuar por WhatsApp, redes o videojuegos cuando suena el timbre de salida.
Lo nuevo es la herramienta. Aplicaciones gratuitas permiten generar deepfakes en minutos, montar fotomontajes humillantes o suplantar cuentas de redes sociales. ANPE recuerda que esto no es un problema técnico aislado, sino una vulnerabilidad añadida para un alumnado que, en muchos casos, ni siquiera sabe que ha sido víctima hasta que el contenido circula.
ANPE plantea reforzar la prevención desde edades tempranas con educación emocional y formación en uso responsable de la tecnología. El sindicato apoya su petición en lo que dicen los propios estudiantes: las medidas que perciben como más útiles son el apoyo a la víctima, hablar abiertamente del problema y la implicación del grupo. La idea es que los compañeros que presencian el acoso dejen de ser testigos pasivos y pasen a intervenir.
Los programas de sensibilización, según el sindicato, han demostrado que mejoran la convivencia, aunque por sí solos no bastan. ANPE reclama una estrategia que sume a administraciones, centros, familias, medios de comunicación y plataformas tecnológicas, junto con más recursos humanos y materiales para detectar e intervenir cuanto antes. Una línea que ya se trabajó en la jornada de ciberconvivencia organizada por el propio sindicato el pasado mes de marzo.
Una de las críticas más directas de ANPE apunta a la figura del coordinador de bienestar dentro de los centros. La normativa estatal no concreta sus funciones, ni le asigna horas específicas dentro del horario lectivo, lo que ha provocado que cada comunidad autónoma lo aplique a su manera. El resultado: docentes asumiendo esa tarea sin tiempo real para ejercerla.
El sindicato pide también aligerar la carga burocrática del profesorado, que resta tiempo para gestionar la convivencia, y reforzar la formación específica en ciberacoso y uso ético de la tecnología. A esto suma programas que trabajen empatía, respeto a la diversidad y responsabilidad colectiva, además del papel de las familias en el acompañamiento digital de los menores.
El acoso escolar ha vuelto al primer plano informativo varias veces en los últimos meses. En marzo, los vecinos de Cintruénigo exigieron acciones tras una trágica pérdida, con el alcalde reclamando más recursos. Y figuras públicas como el actor Maxi Iglesias han denunciado abiertamente el bullying que sufrieron en su etapa escolar, manteniendo el tema en la conversación pública.
Según el VII Informe ANAR-Mutua Madrileña con datos del curso 2024-2025, un 14,2% de los casos de ciberacoso detectados ya involucra herramientas de IA, sobre todo para generar vídeos falsos o suplantar identidades.
El 2 de mayo. La fecha se aprovecha cada año para visibilizar el problema y reclamar medidas de prevención e intervención en los centros educativos.
Una estrategia coordinada con más recursos humanos y materiales, regulación estatal clara para el coordinador de bienestar, formación específica del profesorado en ciberacoso y reducción de la carga burocrática.
El apoyo directo a la víctima, hablar abiertamente del problema en clase y la intervención activa del grupo de compañeros, en lugar de que estos actúen como meros testigos.
ANPE subraya el acompañamiento digital de los menores: conocer las plataformas que usan, hablar con ellos del uso responsable de la tecnología y mantener canales de comunicación abiertos para detectar pronto cualquier situación de acoso.
Con información de la nota de prensa de ANPE.
