El Centro Común de Investigación (JRC) de la Comisión Europea ha publicado un informe titulado ‘La persistencia de la pobreza energética en la UE’, que resalta la necesidad de intervenciones políticas integradas para abordar este problema social. El informe, del cual se ha hecho eco Andimat, la Asociación Nacional de Fabricantes de Materiales Aislantes, subraya la importancia de una respuesta global y sociopolítica para mitigar la pobreza energética, destacando la necesidad de mayor apoyo financiero a los hogares vulnerables y la mejora de la eficiencia energética en los edificios.
La pobreza energética, que ocurre cuando un hogar no puede acceder a los servicios energéticos esenciales, es impulsada por tres factores principales: altos gastos energéticos en relación con el presupuesto familiar, bajos niveles de ingresos y un bajo rendimiento energético de los edificios. El informe indica que a menor eficiencia energética de los edificios, mayor es la probabilidad de que los ciudadanos permanezcan en situaciones de pobreza energética.
Luis Mateo, director general de Andimat, enfatiza que la eficiencia energética de los edificios residenciales es crucial para combatir la pobreza energética. Mateo aboga por políticas más efectivas que promuevan la rehabilitación y construcción de edificios energéticamente eficientes. En particular, sugiere potenciar los Certificados de Ahorro Energéticos (CAEs) sociales, que incluyen la renovación de envolventes y ventanas en los hogares más vulnerables.
Además, Mateo destaca que la Directiva Europea de Eficiencia Energética de Edificios subraya la importancia de no dejar atrás a los hogares vulnerables, instando a los Estados a fomentar que las instituciones financieras y la banca ofrezcan productos, ayudas y subvenciones para estos hogares. También resalta la necesidad de que los incentivos financieros y otras medidas políticas se enfoquen prioritariamente en los hogares afectados por la pobreza energética o que residan en viviendas sociales.
Para Mateo, el Gobierno español debe asegurar la asequibilidad de los certificados de eficiencia energética mediante ayudas financieras y realizar campañas de información, sensibilización y asesoramiento personalizado para abordar de manera efectiva la pobreza energética.