
La borrasca Marta ha causado estragos en múltiples provincias de Andalucía, con Cádiz sintiendo uno de los impactos más severos. Vientos de hasta 90 km/h y lluvias intensas han llevado al desbordamiento del río Guadalete, obligando a 2.200 personas a evacuar Jerez de la Frontera. Mientras en Córdoba y Sevilla, los caudales del Guadalquivir han alcanzado niveles críticos, resultando en más de 1.500 personas desplazadas. José María Bellido, alcalde de Córdoba, instó a la calma mientras se monitorea la situación de ríos adicionales como el Genil y el Guadajoz. Los daños en infraestructuras y pérdidas agrícolas son considerables, con el alcalde de Córdoba mencionando cifras de hasta 500 millones solo en daño a carreteras, mientras que la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos estima daños agrícolas en 3.000 millones.
En el norte de Andalucía, la situación es igualmente crítica. En la provincia de Jaén, un trabajador resultó herido tras el colapso de un muro y más de 11.000 personas han sido desplazadas en la región. Granada y Málaga también enfrentan desafíos similares, con cientos de evacuados y carreteras afectadas por desprendimientos. A lo largo del país, otras regiones como Extremadura, Madrid, y Castilla y León afrontan problemas derivados de las lluvias torrenciales, con desbordamientos de ríos y tramos de carreteras obstruidos por nieve. En Ávila, un accidente trágico ocurrió cuando un conductor de una máquina quitanieves falleció al caer su vehículo por una pendiente. En cada una de estas zonas, las autoridades locales, con el apoyo del Gobierno central, trabajan para mitigar los efectos devastadores de la borrasca y garantizar la seguridad de los ciudadanos.
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