
En una rueda de prensa celebrada esta mañana, el delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad expuso las iniciativas implementadas durante el año 2025 para combatir el sinhogarismo en la ciudad. Este fenómeno, que afecta a una parte vulnerable de la población, ha sido una prioridad en la agenda municipal, que busca soluciones eficaces y sostenibles para ofrecer a las personas sin hogar una vida digna.
Dentro de las medidas destacadas se encuentra la ampliación de plazas en los albergues municipales, lo que ha permitido reducir el número de personas durmiendo en la calle. Se han habilitado nuevos espacios que ofrecen no solo un techo, sino también servicios básicos como duchas, alimentación y atención médica. Estas instalaciones están diseñadas para ser un refugio temporal que facilite la transición hacia una vivienda permanente.
En su intervención, el delegado subrayó la importancia de los programas de reintegración social. Este año se ha puesto en marcha un ambicioso proyecto de empleo que busca capacitar a las personas sin hogar en habilidades laborales, proporcionándoles así una oportunidad real de insertarse en el mundo laboral. Además, en colaboración con diversas organizaciones no gubernamentales, se han realizado talleres de desarrollo personal para trabajar en aspectos como la autoestima y la gestión emocional.
La estrategia de vivienda municipal también ha sido fundamental. Se han cedido más de 200 viviendas de protección social, en las que quienes antes vivían en la calle han podido encontrar una nueva oportunidad para reconstruir sus vidas. Cada caso es gestionado de manera personalizada, proporcionando acompañamiento y seguimiento para garantizar una integración exitosa.
El tema de la salud mental ha cobrado relevancia en las políticas implementadas. Los equipos de salud que trabajan con personas sin hogar han recibido formación especializada para mejorar la atención y tratamiento de los problemas de salud mental, muchas veces agravados por la situación de la calle. Asimismo, se ha incrementado la colaboración con los servicios sanitarios locales para asegurar que estas personas reciban la atención necesaria.
No obstante, el delegado admitió que el desafío es complejo y que aún queda mucho por hacer. Reconoció que, si bien las cifras de personas sin hogar se han reducido, el objetivo final es erradicarlas completamente. Para ello, afirmó que es crucial el trabajo conjunto con la ciudadanía y todas las áreas de gobierno, así como la constante evaluación y ajuste de las políticas implementadas.
Con el cierre del año, el delegado reafirmó el compromiso del ayuntamiento de continuar sus esfuerzos y fortalecer cada una de las iniciativas actuales. «No bajaremos la guardia; mientras haya una sola persona durmiendo en la calle, nuestra labor no habrá terminado», concluyó su intervención, subrayando la visión de una ciudad más inclusiva y equitativa para todos.
