

En un gesto que refuerza su compromiso con proyectos sociales y educativos, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, acompañó a los reyes de España en una visita a dos programas emblemáticos de la Fundación José María de Llanos. El evento se centró en la Escuela de Hostelería del Sur y el Espacio Mujer Madrid (EMMA), ambos respaldados financieramente por el Ayuntamiento de Madrid.
La primera parada fue en la Escuela de Hostelería del Sur, que celebra su 25º aniversario. Este centro de Formación Profesional, beneficiado por una subvención de la Agencia para el Empleo, ofrece un abanico de cursos en 24 especializaciones distintas, orientadas a formar futuros cocineros, barman y camareros. Su meta es doble: profesionalizar el sector hostelero y facilitar la inserción laboral en el sudeste de la capital. «Este proyecto no solo fomenta el talento, sino que también brinda nuevas oportunidades a nuestros jóvenes», señaló Martínez-Almeida.
Posteriormente, la comitiva realizó una visita a EMMA, un programa integral diseñado para atender a mujeres, situado en el distrito de Puente de Vallecas. Aquí, el Ayuntamiento destina una subvención anual de 390.000 euros, enfocada en la prevención de la violencia de género y la promoción de la igualdad de oportunidades. En particular, este espacio ofrece un refugio para mujeres en situación de vulnerabilidad con hijos menores de cuatro años, disponiendo de 30 plazas distribuidas entre mujeres adultas y menores. Este proyecto es testimonio de la estrategia municipal enfocada en combatir desigualdades y brindar apoyo a quienes más lo necesitan, destacó Martínez-Almeida durante el recorrido.
La Fundación José María de Llanos, que inició su labor en los años 50, ha mantenido su compromiso de ofrecer alternativas de formación, educación e inclusión social a los vecinos de Vallecas, El Pozo y Entrevías. A lo largo de las décadas, la organización se ha consolidado como un pilar en la comunidad, facilitando el desarrollo personal y profesional de generaciones de madrileños.
La visita real no solo resaltó la importancia de estos programas, sino que también acrecentó su visibilidad y reconocimiento, convirtiéndose en un catalizador para futuras iniciativas orientadas hacia el desarrollo social y económico de Madrid.
