

En el marco del Día Internacional de la Mujer, la Fundación Alivia ha puesto sobre la mesa una cuestión crucial para la investigación en oncología: la falta de resultados desagregados por sexo en los ensayos clínicos. Esta carencia dificulta la identificación de posibles diferencias en eficacia y seguridad entre mujeres y hombres, un aspecto que consideran vital para asegurar una evaluación equitativa de la evidencia clínica y garantizar que los avances lleguen a todas las pacientes en igualdad de condiciones.
La Fundación ha analizado documentación de ensayos clínicos, basándose en un informe de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), que revela que solo el 20% de los ensayos revisados presentan resultados diferenciados por sexo. Este dato, para Alivia, representa un sesgo de género que invisibiliza diferencias potenciales significativas en la interpretación clínica, acceso y seguimiento de pacientes.
El problema, argumenta Alivia, no se limita a la participación femenina en los ensayos sino que se extiende al proceso completo: desde cómo se analizan y publican los resultados hasta la celeridad con la que las innovaciones se convierten en opciones terapéuticas accesibles. Esta perspectiva subraya la necesidad de integrar la perspectiva de género en todas las fases de investigación y aplicación clínica.
Diferencias biológicas inherentes en el cáncer, como señala la organización, deberían tener un reflejo más claro en los ensayos clínicos. Datos de supervivencia de REDECAN muestran una tasa neta mayor en mujeres (61,7%) frente a hombres (55,3%), lo que destaca la importancia de desagregar los datos para entender mejor estas disparidades.
Además, Alivia resalta el impacto de la falta de datos desagregados en el acceso a terapias, especialmente dado el limitado acceso a innovaciones terapéuticas. Según OncoIndex.org, solo 47 de los 173 fármacos recomendados por la ESMO cuentan con financiación pública total, lo que hace aún más apremiante un acceso justo a ensayos clínicos.
La Fundación Alivia no se limita a la crítica, presentando reivindicaciones concretas como el acceso equitativo a ensayos, la financiación total de terapias por la ESMO, un aumento en el número de oncólogos y mejores condiciones para la enfermería oncológica. Además, aboga por un plazo máximo de 180 días entre la aprobación europea de tratamientos y su disponibilidad para pacientes.
Alivia concluye con un llamado a la igualdad en el acceso a tratamientos, para que ni el género ni el lugar de residencia determinen la atención que recibe un paciente. En resumen, esta demanda subraya la importancia de un enfoque más inclusivo y preciso en la investigación clínica para asegurar una oncología más justa y efectiva.
