En un movimiento inusual, Alejandro «Alito» Moreno, líder del PRI, ha solicitado ser parte del Mecanismo de Protección para periodistas y defensores de derechos humanos en México, argumentando haber recibido amenazas del presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña. En un país donde la violencia contra la prensa y los defensores es alarmante, Moreno se define como un «defensor de los derechos humanos». Su petición será evaluada por la Secretaría de Gobernación bajo los criterios habituales de riesgo. Desde el año 2000, 174 periodistas han sido asesinados y 31 continúan desaparecidos, según la organización Artículo 19. En este contexto, la solicitud de Moreno ha generado polémica, especialmente considerando que muchos que estaban bajo el mecanismo han sido igualmente víctimas de violencia.
La situación se complicó durante una sesión reciente en el Congreso, donde Moreno protagonizó una pelea con Fernández Noroña y un camarógrafo fue agredido. Tras una serie de acusaciones cruzadas, Moreno alega ser objeto de «intimidación y persecución» por parte del Estado mexicano. Ha expresado temores de ser encarcelado y asesinado bajo un pretexto si no recibe protección. Sin embargo, su acción ha sido vista por algunos como una estrategia para fortalecer la oposición contra Morena, en un clima donde la defensa de derechos y la libertad de prensa enfrentan riesgos significativos. La solicitud de Moreno ha generado indignación entre aquellos que ven el mecanismo como una herramienta esencial para proteger a quienes realmente están en peligro.
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