El Govern de Cataluña ha declarado una alerta sanitaria debido a un brote de gripe aviar detectado en una granja de Lleida. El consejero de Agricultura, Ramaderia i Pesca, Òscar Ordeig, anunció el confinamiento de todas las explotaciones avícolas dentro de un radio de 10 kilómetros del área afectada, mientras se implementa una vigilancia reforzada en un tramo más estrecho de 0 a 3 kilómetros. La acción incluye el sacrificio inmediato de aves contagiadas y la inmovilización de instalaciones cercanas. A nivel nacional, España enfrenta en total 14 focos activos de gripe aviar. Aunque el origen del brote no está confirmado oficialmente, Ordeig sugirió que el cambio climático y las alteraciones en las rutas migratorias de aves pueden haber facilitado el contacto entre aves silvestres y domésticas.
La declaración llega en un contexto de precauciones elevadas tras la crisis reciente por la peste porcina africana. Ordeig aseguró a la ciudadanía que el consumo de carne y huevo sigue siendo seguro y mencionó que el sector está preparado para afrontar el brote. En respuesta, el Govern ha establecido un periodo de 30 días para contener la propagación entre aves domésticas y, si se gestiona adecuadamente, se podría levantar el foco en un mes. En paralelo, se han reforzado las medidas de bioseguridad ante el riesgo epidemiológico a nivel regional, combinando estrategias que incluyen confinamiento de aves y protocolos estrictos de higiene y desinfección. El Ejecutivo ha instado a la población y medios a no acercarse a las zonas afectadas para evitar la dispersión del virus. Este anuncio coincide con las recientes restricciones en la Comunidad de Madrid, donde se han documentado 20 focos desde septiembre, destacando la gravedad y extensión del virus en la península.
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