
En las últimas semanas, una nueva oleada de intentos de fraude ha sido detectada en España. Delincuentes están suplantando la identidad de la Dirección General de Tráfico (DGT) para enviar falsos avisos de multas pendientes a los ciudadanos. Los mensajes, que simulan comunicaciones oficiales, advierten a los destinatarios de una supuesta infracción de tráfico, solicitando un pago inmediato para evitar un incremento del importe. Las autoridades han alertado sobre este modus operandi, destacando que estas notificaciones suelen contener errores ortográficos y pedir pagos por vías no oficiales, un indicativo claro de su falsedad.
Las denuncias han proliferado entre ciudadanos que, sorprendidos por la llegada de estas notificaciones, han visto en ellas señales evidentes de un fraude. La DGT ha reiterado que nunca solicita pagos de multas a través de mensajes de texto ni correos electrónicos, y ha instado a cualquier persona que reciba avisos de este tipo a abstenerse de hacer cualquier pago y a contactar directamente con la DGT para verificar la existencia de la infracción. Además, las autoridades policiales están llevando a cabo investigaciones para localizar y detener a los responsables de estos intentos de estafa, que ponen en riesgo no solo el patrimonio económico de las víctimas, sino también su confianza en las instituciones.
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