
La alcaldesa de València, María José Catalá, ha anunciado que el Ayuntamiento sancionará a la coalición Compromís per València por, según sus declaraciones, ensuciar la ciudad con una serie de carteles colocados en las calles. Estos carteles forman parte de una campaña que busca visibilizar lo que Compromís describe como un «deterioro acelerado del transporte público» en la ciudad. Los afiches, repartidos por diversos barrios, contienen el mensaje: «María José, ahora todo el mundo va a saber lo que me has hecho» y un código QR que dirige a una web donde se detallan las quejas sobre el servicio de transporte. Catalá ha argumentado que, al dañar el orden urbano, la acción de Comprmís obliga a movilizar equipos de limpieza, lo que a su criterio es una práctica desacertada y contraria a los valores cívicos.
Compromís, por su parte, asegura que la campaña fue pensada inicialmente para ser implementada en estaciones de metro, con todos los permisos publicitarios pertinentes. No obstante, indican que la agencia gestora, Metrovalencia, canceló su autorización en el último momento, aludiendo incompatibilidades con su política de imagen. La portavoz de Compromís, Papi Robles, ha expresado su inconformidad con esta decisión, subrayando que habían cumplido con las reservas de espacio y presentado el material a tiempo. La situación ha generado un debate en torno al derecho a la protesta de la oposición y los límites del uso del espacio público, mientras ambos bandos continúan defendiendo sus perspectivas con fervor.
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