En la gastronomía manchega, existe una alternativa sin huevo a la tradicional tortilla de patatas, conocida como asadillo manchego. Este plato se distingue por utilizar pan de miga compacta como aglutinante en lugar de huevo, lo que lo convierte en una opción ideal para aquellos que no consumen este ingrediente. La preparación incluye patatas, ajo, tomate, pimentón y azafrán, que puede sustituirse para una versión más económica, sin perder su esencia manchega. Aunque el método de cocción se asemeja al de la tortilla tradicional, el asadillo ofrece un sabor inigualable a pesar de la ausencia de la cremosidad que aportan las yemas de huevo.
La elaboración del asadillo implica un cuidadoso sofrito de patatas, ajo y tomate, al que se le añade pimentón y, si se desea, azafrán. Posteriormente, se integra el pan hasta lograr una consistencia adecuada, moldeando la mezcla hasta adquirir forma de tortilla. Es común que esta variante se rompa al voltearla, pero se puede reconstruir fácilmente en el plato sin que se note. Este plato es una demostración de cómo ingredientes básicos pueden convertirse en una opción culinaria deliciosa, manteniendo viva la rica tradición manchega en la cocina sin necesidad de recurrir a productos de origen animal.
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