El panorama del comercio global está a punto de experimentar una transformación radical impulsada por el desarrollo de asistentes inteligentes, nuevas formas de identidad digital y redes de confianza. Según un informe publicado por Visa en colaboración con el Institute for the Future (IFTF), titulado «Commerce of Tomorrow, Today», estos elementos serán los pilares que sostendrán el comercio en la próxima década.
A medida que la tecnología avanza, la noción de comercio va más allá de los pagos sin contacto y las transacciones en línea. El informe destaca la evolución hacia un «comercio agéntico», en el cual los consumidores delegarán cada vez más tareas a asistentes de inteligencia artificial (IA), que actuarán como representantes digitales autónomos. Estos asistentes no solo realizarán compras y negociarán precios, sino que también gestionarán pagos, adaptándose a las preferencias y valores individuales de los usuarios.
La vicepresidenta senior de Productos e Innovación para Visa América Latina y el Caribe, Romina Seltzer, señala que esta era se caracterizará por entornos altamente confiables y seguros, donde la privacidad será primordial. Visa proyecta que en poco tiempo, los individuos contarán con múltiples agentes de IA en sus dispositivos, habilitados para funcionar 24/7 integrados a sus rutinas diarias.
En un entorno global cada vez más automatizado y conectado, la confianza se redefine. El informe introduce el concepto del “principio de la confianza”, que enfatiza la crucial necesidad de restablecer y reforzar los nexos entre las personas e instituciones mediante la ética y la transparencia en el uso de la IA. Dylan Hendricks, director del Institute for the Future, advierte que el uso adecuado de la IA tiene el potencial de fortalecer estos vínculos, pero un manejo deficiente podría desencadenar una crisis de legitimidad.
El estudio también detalla la implementación de redes de confianza digital, diseñadas para verificar identidades, detectar irregularidades, prevenir fraudes y proteger la privacidad de los datos personales y financieros. Estas redes actuarán como «guardianes digitales» asegurando la integridad de cada interacción en este nuevo ecosistema comercial.
El informe no solo predice cambios tecnológicos, sino que también anticipa un impacto sociocultural, principalmente con la generación Alfa, quienes llevan la interacción con tecnologías complejas desde su infancia. Este grupo redefinirá cómo se manejan el dinero y el consumo, obligando a empresas y sectores financieros a adaptarse a nuevas normativas y prácticas.
En América Latina, y especialmente en países como Perú, el desafío será doble: acelerar la digitalización al tiempo que se asegura que la implementación de estas tecnologías se realice de acuerdo con normas éticas, regulatorias y tecnológicas locales. Seltzer subraya la importancia de un enfoque inclusivo en esta revolución tecnológica para ofrecer herramientas seguras y transparentes a todos los niveles de la sociedad.
Visa ya está liderando iniciativas basadas en IA para detectar fraudes y mejorar la experiencia del cliente, anticipando un futuro próximo donde los asistentes personalizados y las soluciones de identidad digital estarán más arraigadas.
Este informe no proporciona certezas definitivas, sino más bien escenarios potenciales centrados en tendencias emergentes que sugieren que la confianza se convertirá en un requerimiento esencial en el comercio del futuro. «No se trata solo de tecnificar las operaciones, sino de asegurar plataformas que respeten y protejan los datos del usuario, manteniendo al consumidor como eje central», concluye Hendricks.
A medida que la IA se vuelve cada vez más presente, el comercio mundial deberá establecer nuevas normas basadas en transparencia, identidad digital y redes de confianza para garantizar un futuro sostenible y equitativo.