

Los chollos de 3, 5 o 10 euros que llegan desde China a golpe de clic tienen fecha de caducidad en la Unión Europea. Los ministros de Finanzas de los Veintisiete han acordado suprimir la exención aduanera de la que disfrutan hoy los paquetes de menos de 150 euros procedentes de fuera de la UE, una medida que apunta directamente al modelo de negocio de Temu, Shein, AliExpress y otros bazares ‘low cost’ que envían millones de pequeños pedidos cada día.
El cambio no será inmediato, pero sí mucho más rápido de lo previsto: la eliminación del llamado umbral de minimis, que la Comisión Europea había propuesto para 2028, se adelantará a algún momento de 2026, con un régimen transitorio que aún debe concretarse en detalle.
En la actualidad, las compras realizadas en plataformas extracomunitarias como Temu, Shein o AliExpress están exentas de derechos de aduana si el valor declarado del envío no supera los 150 euros. El comprador paga el IVA (normalmente en el propio check-out desde la reforma de 2021), pero no soporta ningún arancel, por pequeño que sea el pedido.
Ese sistema se diseñó en los años 80 para simplificar trámites en un contexto en el que el comercio transfronterizo de bajo valor era marginal. Sin embargo, el auge del comercio electrónico ha convertido esa exención en un auténtico coladero:
Además, una parte significativa de esos paquetes llegaría infravalorada para encajar bajo el umbral de 150 euros y esquivar derechos de aduana. La Comisión habla de hasta un 65 % de envíos con valor declarado por debajo del real.
El movimiento europeo no se entiende sin varios factores que han coincidido en el tiempo:
En los últimos años, la llegada de pequeños paquetes desde China se ha disparado, impulsada por campañas agresivas de precios y envíos gratuitos o casi gratuitos. En algunos países, los operadores postales hablan de millones de sobres y cajas al día, difíciles de controlar uno por uno.
Las asociaciones de minoristas y plataformas europeas llevan tiempo denunciando una competencia desequilibrada:
Grupos de moda y comercio electrónico europeos han presionado abiertamente para que se eliminara una exención que consideran “obsoleta” y distorsionadora del mercado.
Estados Unidos ha endurecido en los últimos meses su propia política de exención para paquetes de bajo valor, especialmente en el caso de China. En Bruselas existía el temor de que, con la puerta estadounidense más cerrada, una parte del aluvión de envíos se redirigiera hacia la UE, todavía sin aranceles para esos importes.
La decisión política ya está tomada: todos los paquetes que entren en la UE pagarán derechos de aduana, desde el primer euro de valor. Pero queda por determinar cómo se aplicará en la práctica.
Sobre la mesa hay varias ideas:
Bruselas intenta evitar que cada país aplique su propia “tarifa parcelita” por separado, algo que podría fragmentar el mercado único. Por eso, la intención del Ecofin es acordar en 2025 un mecanismo simplificado común que empiece a aplicarse en 2026 mientras se completa la gran reforma aduanera prevista para 2028.
El impacto para el consumidor medio dependerá de tres factores: cuánto compra en este tipo de plataformas, el valor de lo que compra y cuánta capacidad tienen Temu, Shein o AliExpress para absorber parte del coste sin perder atractivo.
Algunos escenarios:
En cualquier caso, las “gangas imposibles” de unos pocos euros enviadas desde el otro lado del mundo dejarán de estar blindadas frente a aduanas. Seguirán existiendo, pero con menos margen para el precio ultra-agresivo.
Para las grandes plataformas chinas, el fin del umbral de 150 euros supone:
Es previsible que parte de ese coste se traslade a los precios y parte se asuma a costa de margen, al menos en los primeros años, para no perder cuota de mercado.
Para el comercio local y las marcas europeas, la medida es una buena noticia: reduce la ventaja fiscal y regulatoria de quienes venden directo desde fuera de la UE en microenvíos, sin controles equivalentes. No resolverá todos los retos de competir con el modelo ‘ultra fast fashion’ o con la electrónica barata, pero sí nivela un poco más el terreno de juego.
El acuerdo alcanzado entre los ministros de Finanzas es un mandato político claro, pero no la última palabra. A partir de ahora:
Hasta entonces, los consumidores europeos seguirán viendo ofertas fulminantes en Temu, Shein o AliExpress, especialmente en campañas como Black Friday o Navidad. Pero la era de los paquetes “low cost” inmunes a la aduana tiene ya fecha de caducidad marcada en el calendario comunitario.
