
Durante la madrugada de este fin de semana, España comenzará su horario de verano, un cambio que se ha mantenido durante 52 años. Este ajuste, que implica adelantar los relojes una hora, es preferido por el 66% de los ciudadanos, de acuerdo con una encuesta del CIS de 2023. Sin embargo, expertos de la Sociedad Española del Sueño y la Asociación Española de Pediatría señalan los beneficios del horario de invierno como un ritmo biológico más estable, mejor rendimiento intelectual y reducción de riesgos de enfermedades como insomnio y depresión. El cambio horario puede desestabilizar el ritmo circadiano, ya que la luz natural es crucial para sincronizar nuestro reloj biológico, afectando especialmente a niños y adultos mayores. María José Martínez Madrid, de la Sociedad Española de Sueño, explica que este desfase puede causar insomnio y fatiga debido a cambios hormonales.
Aunque millones de españoles manifiestan el deseo de eliminar el cambio de hora, la propuesta de acabar con este ajuste bianual, lanzada por el presidente del Gobierno Pedro Sánchez, aún no ha encontrado eco a nivel europeo. En 2019, la Eurocámara aprobó eliminar los cambios horarios a partir de 2021, pero los estados miembros no lograron consenso. Este desacuerdo ha mantenido vivo un debate que exige el respaldo del Consejo y del Parlamento Europeo, además de la implementación por cada Estado miembro. La medida, originalmente instaurada en España en 1974 para ahorrar energía tras la crisis del petróleo, ha perdido relevancia energética con el tiempo, según destacan algunos funcionarios europeos. El próximo cambio está programado para el 25 de octubre, conforme al calendario de la Comisión Europea.
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