

Madrid, 24 de marzo de 2026.- Los últimos datos presentados en el Informe Mundial sobre la Tuberculosis 2025 de la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que, aunque se ha registrado una disminución global del 2% en los nuevos casos de tuberculosis durante el 2024, Europa, incluyendo España, ha visto un preocupante aumento en su incidencia tras la pandemia de COVID-19. Esta reactivación de la transmisión muestra que el combate contra la enfermedad requiere nuevos enfoques.
España, según los datos proporcionados por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE), informó de 4.270 casos autóctonos en 2024, representando un aumento del 8,3% respecto al año anterior, con una tasa notificada de 8,8 casos por cada 100.000 habitantes. Este incremento es más notable entre hombres y en individuos nacidos fuera del país, grupos que en conjunto representan un significativo 64,4% de los casos.
A pesar de que se ha logrado una reducción del 17% en la tasa de notificación comparado con 2015, desde 2021 se observa una tendencia alcista. Cuatro comunidades autónomas ya presentan tasas más elevadas que las registradas en ese año. El repunte es particularmente notable en menores de 15 años y extranjeros, lo que complejiza el manejo de la tuberculosis al desafiar los patrones tradicionales de vigilancia y tratamiento.
La respuesta en España se centra en un enfoque intersectorial, coordinado por el Ministerio de Sanidad a través de la División de Control de VIH, ITS, hepatitis virales y tuberculosis (DCVIHT). Este enfoque busca integrar a todos los actores relevantes en la lucha contra la tuberculosis. El Grupo de Gobernanza Multisectorial de la TB opera mediante un Comité Institucional, que reúne a representantes de las comunidades autónomas, el Ministerio de Sanidad, el ISCIII y otros organismos, y un Comité Técnico, compuesto por sociedades científicas y organizaciones civiles.
En línea con los compromisos internacionales, el Plan de Prevención y Control de la Tuberculosis para el periodo 2026-2030 se ha actualizado con el objetivo de eliminar la tuberculosis como un problema de salud pública en España antes de 2030 y reducir el estigma asociado. Las iniciativas incluyen colaboraciones con la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) y Cruz Roja Española. Estas asociaciones permiten desarrollar programas específicos para capacitar a profesionales sanitarios, sensibilizar al público y crear documentos técnicos que aborden tanto los aspectos médicos como la dimensión social de la enfermedad.
A pesar de estos esfuerzos, el desafío de contener y reducir la tuberculosis en España persiste. Las autoridades sanitarias continúan enfatizando la importancia de una colaboración eficaz entre todos los sectores y de promover una visión amplia que aborde no solo los aspectos médicos, sino también los sociales y culturales, esenciales para reconfigurar con éxito la lucha contra esta enfermedad endémica.
Fuente: Ministerio de Sanidad
