

El inicio del año 2026 marca un hito significativo para el Régimen de la Seguridad Social en España, con la entrada en vigor de una de las medidas más esperadas del Real Decreto-ley 2/2023. La nueva normativa introduce un innovador sistema de cálculo para las pensiones de jubilación, que promete mayores beneficios para quienes se retiran tras años de contribuciones al sistema.
Este nuevo sistema se centra en el cálculo de la base reguladora, un elemento crucial para determinar el monto total de la pensión. La Seguridad Social ahora utilizará dos métodos diferentes para calcular esta base y elegirá automáticamente aquel que ofrezca la mayor cuantía al beneficiario.
El primer método toma las bases de cotización de los últimos 25 años, permitiendo un cálculo tradicional y lineal. El segundo, más flexible, selecciona los 27 mejores años cotizados dentro de los 29 años previos a la jubilación. Esta última opción se considera potencialmente más favorable, ya que ignora los años de menos ingresos, brindando una ventaja adicional a los pensionistas.
La implementación de estos métodos será gradual hasta 2037, permitiendo que el número de meses considerados en la segunda opción aumente paulatinamente. Para este 2026, se evalúa la base reguladora basándose en dos opciones: las 300 bases de cotización más recientes (25 años) divididas entre 350, o bien, las 302 bases más altas de los 304 meses previos (aproximadamente 25,33 años), divididas entre 552,33.
Además del cambio en el cálculo de la pensión, también se ha incrementado la edad de jubilación ordinaria. A partir de 2026, aquellos con menos de 38 años y 3 meses de cotización deberán esperar hasta los 66 años y 10 meses para jubilarse, mientras que quienes alcanzan o superan este periodo de cotización podrán retirarse a los 65 años.
Por otro lado, se ha establecido un nuevo límite máximo para las pensiones públicas, fijado en 3.359,60 euros mensuales o 47.034,40 euros anuales. Este techo busca equilibrar los beneficios del sistema sin comprometer la sostenibilidad financiera a largo plazo.
En resumen, estas reformas buscan adaptar el sistema de pensiones de España a los cambiantes tiempos económicos y demográficos, ofreciendo una mayor seguridad y flexibilidad para los futuros jubilados durante el proceso de adaptación hasta 2037.
Nota de prensa de ANPE.
