El Gobierno de la Comunidad de Madrid ha dado un paso adelante en la simplificación de los procedimientos relacionados con las instalaciones de energía eléctrica de alta tensión, según un reciente informe de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior. Este documento detalla las modificaciones al Decreto autonómico que busca acelerar los procesos de autorización, verificación e inspección, al tiempo que redefine las responsabilidades y el régimen sancionador, actualmente en fase de trámite.
Estas modificaciones se suman a la reciente aprobación de una Ley regional que promueve un desarrollo equilibrado en materia de medio ambiente y ordenación del territorio. Con estas medidas, Madrid no solo agiliza los procesos de conexión empresarial a la red, sino que también reafirma el suministro energético como una prioridad estratégica. La región presume de una destacada calidad en su suministro, con una duración media de cortes anuales de apenas 0.5 horas, significativamente menor que la media nacional de 1.26 horas.
En paralelo, el informe expone la inquietud de Madrid respecto a la planificación energética estatal prevista para el período 2025-2030. La región subraya la necesidad de que dicha planificación se base en criterios técnicos y no políticos para evitar impactos negativos que puedan comprometer el desarrollo económico regional y la seguridad del suministro energético para nuevos proyectos residenciales, industriales y de servicios públicos.
Madrid también resalta su liderazgo en la gestión de fondos europeos destinados a la energía, habiendo recibido 660 millones de euros, lo que representa el 15% del total nacional para las Comunidades Autónomas. De este importe, se ha ejecutado el 81.7%, cifra que supera en 13.5 puntos la media nacional. Estos fondos han sido aplicados en programas como el Plan Moves II y III, y en ayudas para el autoconsumo de energías renovables y la rehabilitación energética de edificios.
Además, la defensa de la continuidad de las centrales nucleares en España es un punto central del informe, respaldado por la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso durante su visita a la central de Almaraz. Este apoyo a la energía nuclear, clasificada como verde por la Unión Europea en 2022, se fundamenta en su capacidad para reducir las emisiones de CO₂ en aproximadamente 30 millones de toneladas anuales y en su aporte a la estabilidad del suministro energético. Con cinco centrales en funcionamiento, esta energía no solo contribuye a los objetivos medioambientales, sino que también sustenta empleos y dinamiza las economías locales.
Estudios recientes alertan que el cierre de las centrales nucleares, tal como ha planificado el Gobierno central, podría incrementar las facturas de electricidad en un 23% para hogares y pequeñas empresas y hasta un 35% para la industria, poniendo en riesgo tanto la estabilidad del suministro como la competitividad económica. En resumen, Madrid aboga por un enfoque que conjuga eficiencia administrativa y seguridad energética, mientras se enfrenta a los desafíos de una posible reestructuración del panorama energético a nivel nacional.