

La Comunidad de Madrid ha puesto a disposición de los ciudadanos una serie de herramientas para monitorear y prevenir los efectos del polen, un aspecto crítico para los alérgicos. Los interesados pueden recibir alertas por correo electrónico o SMS tras suscribirse gratuitamente a través de internet. Además, es posible obtener avisos de niveles altos de polen enviando el mensaje «ALTAPOLEN» al número 217035. Durante los episodios de mayor impacto, las cuentas institucionales de la red social X, como @SaludMadrid y @ComunidadMadrid, también publican estos avisos.
Desde su creación en 1994, la Red Palinológica Autonómica (Palinocam) ha liderado la vigilancia del polen en España. Esta red actualiza diariamente los datos de su sitio web, ofreciendo pronósticos detallados de los tipos de polen más alergénicos para las 48 horas siguientes, segmentados por zonas geográficas. El muestreo es constante, todos los días del año, gracias a dispositivos ubicados en puntos estratégicos de la región, como Alcobendas, Aranjuez, entre otros, junto a varias zonas de Madrid capital.
El sistema de vigilancia está bajo la coordinación de la Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad, contando con el apoyo científico-técnico de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense. El Comité de Expertos de la Red Palinológica establece las directrices operativas para mantener la eficacia de este sistema.
Durante el invierno, el polen de las cupresáceas, incluyendo las arizónicas, domina en el aire y es el principal causante de alergias estacionales. Se recomienda a las personas alérgicas estar informadas sobre los tipos de polen y sus ciclos para prevenir síntomas futuros, así como seguir estrictamente la medicación indicada por profesionales de la salud.
Para mitigar los efectos de la exposición al polen, se aconseja a los alérgicos evitar la exposición directa, sobre todo en momentos de alta concentración como la mañana y el atardecer, y durante condiciones meteorológicas adversas como vientos fuertes y tormentas eléctricas. El uso de gafas de sol, mascarillas y el lavado frecuente con agua o suero puede reducir el contacto con las mucosas. Además, se recuerda que algunos antihistamínicos pueden causar somnolencia, por lo que hay que tener cuidado en actividades que requieran atención plena. En casa, el uso del aspirador, bayetas húmedas y filtros de polen en los sistemas de aire acondicionado es fundamental para mantener el hogar libre de alérgenos.
