

El nuevo año trae subidas generalizadas en luz, gas, transporte y telecomunicaciones, además de ajustes fiscales y reformas en el sistema de pensiones.
El año 2025 arranca con cambios importantes que afectarán a los bolsillos de los ciudadanos. Los precios de los servicios básicos como la electricidad, el gas y las telecomunicaciones experimentan subidas significativas, mientras que las pensiones y los impuestos también tendrán ajustes que marcarán el rumbo económico de los próximos meses.
Los consumidores enfrentarán un incremento generalizado en servicios esenciales:
La eliminación de la reducción del IVA en alimentos básicos, aceite de oliva, pasta y aceites de semilla, vigente hasta 2024, impactará directamente en el costo de la cesta de la compra. A partir de ahora, el aceite y los alimentos básicos tributarán al 4%, mientras que la pasta y los aceites de semilla lo harán al 10%.
El sistema de pensiones también se verá modificado:
El 2025 también trae consigo cambios importantes en materia fiscal:
El IRPF será obligatorio para todos los autónomos, y el límite para presentar la renta con varios pagadores subirá de 1.500 a 2.500 euros.
Los autónomos tendrán cuotas mensuales entre 200 y 590 euros según sus ingresos reales. Además, se implementará una «cuota de solidaridad» para salarios que excedan los 4.909 euros mensuales, con tipos progresivos de hasta el 1,17%. También aumentará al 0,8% la cotización del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI).
El 2025 se perfila como un año de ajustes económicos, con subidas generalizadas en servicios básicos, cambios fiscales y modificaciones en las pensiones. Aunque algunos sectores, como el hipotecario, podrían ofrecer alivios gracias a la bajada del Euríbor, las familias deberán adaptarse a un escenario de mayor presión económica.
vía: Noticias financieras
